Monstruos que retozan en este sitio:

jueves, 24 de mayo de 2012

La gotera (final)


Se despierta gritando, hay un calor palpable. Una luz que se dejó prendida por descuido, en el corredor, da una pequeña penumbra en su cuarto y puede ver huir al ente que la somete, es un cuerpo abstracto, intangible, delineado en la bruma, un cuerpo que sin materia se materializa y seduce su inconciente, ultrajando su sexo violentamente.
Llora sin saber que hacer, a quien acudir. Ya ni siquiera revisa el departamento, sabe que no lo encontrará.
Una amiga le aconseja tirar agua bendita en cada rincón del departamento, otra recorrerlo quemando incienso, una tercera le regala velas rojas y el número telefónico de un muchacho que podrá calmar ciertas urgencias que parecen estar volviéndola loca, pero una cuarta amiga, después de meditarlo bastante, le dice que lo aprisione, que lo encierre y no le permita salir.
-La gotera está pero nunca hay agua en el piso- medita en voz alta- lo que sea que hay en tu casa se escapa hacia arriba, nunca queda en tu departamento, tienes que atraparlo ¡y expulsarlo!
Tras pasar una semana tranquila, al octavo día el sueño violento retorna, siente que está en su entrepierna, tocándola, quemándola con sus manos de vapor.
Se ha preparado para esta instancia, está lista, esperaba el momento de sentirlo nuevamente, quiere enseñarle que a su cuerpo se lo respeta, que no puede tocarlo ni con el aliento caliente que emana su ser nefasto.
Se despierta dando un salto, abre la ventana y prende el ventilador que tiene preparado, se sube a la silla que está situada en el lugar estratégico y con toallas seca la gotera, absorbe la humedad. Se llenan de agua cuatro toallones, es un líquido extraño, casi aceitoso, con un olor que se profundiza mientras es absorbido.
Trabaja con ahínco, no quiere que ninguna gota se le escape y regrese al techo. Agitada corre con las toallas, saliendo del departamento, cruzando la calle en camiseta y descalza. Las tira lejos y retorna. Sólo unas cuantas gotas sanguinolentas pudieron ser reabsorbidas por el concreto del techo.
La pieza aireada con el ventilador aun funcionando está perfectamente seca, la mancha en el techo no existe. Se siente victoriosa. Los sueños desaparecen. La calma regresa.
Ni siquiera se cruza con el vecino de arriba, sabe que está porque lo siente caminar, despacio, con lo pasos menos notorios. Cuando le llega la noticia, unos días después, sobre la muerte del hombre, se siente extrañamente aliviada.
Lo escucha mientras dos mujeres sacan conjeturas en el corredor. No se queda a escuchar los pormenores de la enfermedad que lo aquejó repentinamente, haciéndolo perder casi 10 kilos en una sola noche. Se va antes de oír que no se repuso a la pérdida de líquidos, nunca logró recuperarse de un extraño caso de deshidratación aguda. Cuando lo sacaron del departamento parecía una momia egipcia. 
No hubo autopsia.
Ella recuperó su calma.


FIN

9 comentarios:

peregrino dijo...

Simplemente ¡EXCELENTE...!!!!!! Muy, pero muy buena creación con una narrativa muy descriptiva y acertada. Mis más sinceras felicitaciones!!!!!

Little Moon dijo...

Hola Escarcha , un final como dice peregrino , excelente no pensaba que fuera a cabar asi , me a gustado muchisimo , mis más sincera enhorabuena amiga , eres una pasada de verdad , un beso de Lm.

Enmascarado dijo...

Te ha salido una historia bastante completa. Me gustó mucho. Tiene dosis muy sugerentes de erotismo unidas a situaciones angustiosas. Buen guión.

Un abrazo.

Bee Borjas dijo...

Muy buen final, Diana!!!
El suspenso, la tensión y la resolución fueron impecables.
Lo deshidrató al viejo perverso... Eso de que parecía una momia, me dejó pasmada.
Te luciste, Escarcha!!!
Besos embrujados, mujer!!!

Torcuato dijo...

Genial desenlace. Se lo merecía.

Tus cuentos tienen una envoltura de soledad.

Besos, Diana.

MIMOSA dijo...

Es fantástico este final!!!
Impecable, una historia bien atada, finalmente nos llevaste y nos dejamos guiar, has crecido una barbaridad!

Besos tesoro!! ¡¡¡Qué rico estar aquí!!!

Shorby dijo...

Perfecto final =)

Besotes

LA ZARZAMORA dijo...

Ya me olía yo algo respecto al vecino... pero nunca hubiese imaginado tal desenlace.

Genial, mujer!!!
Es un lujo leerte.
Un beso.

Carlobito dijo...

No pude para hasta terminar, te quedó perfecto.

Me gustó mucho el desenlace, la mujer enfrentó sus miedos con inteligencia... el extraño poder del vecino (mutante o demonio) parecía invencible.

Un beso.

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