Monstruos que retozan en este sitio:

viernes, 9 de diciembre de 2011

Enamorada

Se enamoró. No comprendía bien en que momento del día había sucedido eso. Y justo ella, que prestaba especial atención en que no sucediera. Las relaciones interpersonales que se veían empañadas por tal sentimiento, estaban predestinadas al fracaso, a perder a ese ser objeto de interés y luego quedar anclada en una ausencia mental que llegaba a durar desde el medio mes a los 2 meses, según el nivel de intensidad que hubiese llegado a sentir por el otro.
No era ella cuando amaba, no era ella cuando perdía al amor.
Lo intuyó cuando se sorprendió pensándolo, y se cercioró de la catástrofe que se avecinaba cuando en la ducha se pasó la mano por el cuerpo, con los ojos cerrados, imaginando que era él devorándola y no obtuvo una excitación genital, sino más bien el deseo de besarlo.
No entendía esas frases melosas y obtusas relacionadas con el amor, la libertad, el deseo de que el amado sea feliz, puras mentiras de gente que quería sentirse bien con el universo y con vaya a saber quien... ¿sería con ellos mismos también?
Ella amaba y cuando lo hacía, lo hacía con fuerza, pasión, dolor, intensidad... todos ingredientes necesarios en la búsqueda de la felicidad mental y corporal.
Tomó el teléfono, él estaría en su oficina pero no importaba, la desesperación no le permitiría seguir respirando por mucho más tiempo.
-¿Hola?
-Te amo.
-¿Mercedes?
-Ven a mi casa en este momento, necesito verte, oirte respirar. Necesito que me confirmes que existo en tu vida, que sientes lo que me quema por dentro.
El hombre del otro lado sonreía, imaginándola como se mojaba mientras le hacía saber cuanto lo deseaba.
-Tengo varios papeles para entregar, apenas termine voy.
-Decime lo que necesito oir.
-Yo también te deseo- le dijo en un susurro, tratando de poner en el tono de su voz un toque de seducción.
Un "te veo luego" terminó la charla. El silbido del tubo cavó la fosa.
No fue su frase más agraciada, no era lo que necesitaba escuchar, no la amaba. No como ella lo hacía.
Si ella ama, su hombre debe amarla, su hombre debe ser feliz y sentirse dichoso a su lado, caso contrario debe desaparecer de su presente, futuro y de su pasado también. Ella lo adoraba, por tal motivo no permitiría que siguiera su camino sin su corazón latiendo por él también. ¿Qué era aquello de que si lo amabas te conformarías con verlo feliz, aunque tu presencia tuviera que desaparecer? ¿Quien amaba así?
Amar era ser feliz con él y obligarlo a que él fuera feliz con ella. Amar era tenerlo cerca, oirlo respirar, sentirlo suspirar, verlo sonreír, gozar su alegría y su tristeza también. Sentarse sobre su pecho, cada noche, y aspirar su alma mientras duerme.
-¿Me amas?- le preguntó cuando llegó y se le tiró encima.
-¿Me amas?- volvió a cuestionar con tono imperativo, él dejó de tocarla y dudo un instante, el tiempo suficiente para dar por concluida su sentencia.
-¿Me amas?- le gritó mientras...

Era duro amar, era duro ser ella y tener que amar, había jurado no hacerlo de nuevo, había jurado que sólo buscaría sexo y que no se dejaría tentar por ese estado emocional que la llevaba de un lado al otro en su compleja inestabilidad emocional. 
Se chupó los dedos pegajosos, sentada en el piso, oliendo el perfume de la corbata mojada.
Se rascó la cabeza, el hombro, la panza, la entrepierna, y dejó un rato la mano posada en su vagina, como quien no se da cuenta de que está ahí, pensando en que tal vez su furia tendría que pensar un poco en ella antes de hacer justicia. 

14 comentarios:

JOAQUIN DOLDAN dijo...

el amor siempre es tan intenso que tiene esas cosas

MORGANA dijo...

Escarchaaaaaaaaaaaaaaa...que difícil es no amar¿Verdad?.pero aunque no lo desees siempre acaba la flecha de Cupido en el corazón...
Aunque a mercedes se le escapó de las manos....menudo final...buenísimo.
Besos y más besos.

Patricia Nasello dijo...

Ufffffffff, que me has hecho sufrir con este pobre muchacho. Tenía la ilusión de que él a último momento advirtiera el peligro y cambiase de actitud.
¡¿Y esa loca sigue suelta?!
Suerte que tengo de ser mujer!!!!!

Sabés cuanto disfruto tus cuentos

Feliz fin de semana y un beso enorme querida amiga

Little Moon . dijo...

Inquietante y espectacular muy bueno ,gracias Escarcha por compartir este relato , un beso de Lm.

Shorby dijo...

Muy intenso.
Te ha quedado un relato la mar de interesante =)

Besotess

Bee Borjas dijo...

Ayyyy Escarcha!!!
Me voy unos días y cuando regreso me encuentro con este amasijo!!!
Debo estar infundida del espíritu navideño, porque como Patricia, por un momento llegué a pensar que el muchacho zafaba...
Hay amores que matan, no?
Estas historias te salen de maravilla!!! Esa es mi Reina del terror!!!
Besos brujos, amigaza!

peregrino dijo...

Logras un mix de romance y terror que ¡Aterra.......!!!! Menos mal que ya me enamoré... Muy bueno, felicitaciones.

chalyvera@gmail.com dijo...

Eso son amores que matan... ayy ahíi

La Zarzamora dijo...

Amar siempre es bueno despojado de dependencias afectivas.
La pasión es otra cosa.
Y el sexo, otra.
Mercedes lo quería todo...
Besos, Escarcha.

La Zarzamora dijo...

Amar siempre es bueno despojado de dependencias afectivas.
La pasión es otra cosa.
Y el sexo, otra.
Mercedes lo quería todo...
Besos, Escarcha.

Musaraña dijo...

Has sacado el lado visceral del amor, lo cual me encanta. Porque rara vez se le saca de su significado más empalagoso. Y esta obsesión y violencia, me parece muy acertada.

Es como si hubieras sacado el lado más salvaje o animal de un sentimiento. Bravo!

Humberto Dib dijo...

Muy bueno, mi querida amiga, ese siempre inquietante tema del amor.
Un beso.
HD

Ricardo Miñana dijo...

Sin amor solo queda vacío.
que estos días tengas unas
¡felices fiestas!
un abrazo.

la MaLquEridA dijo...

Amar es ser los dos felices sino no es amor digo yo.



Saludos.

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