Monstruos que retozan en este sitio:

miércoles, 1 de diciembre de 2010

¿¡Qué fue lo que hizo!?


Una y media de la tarde, cuarenta grados a la sombra, sensación térmica de cuarenta y ocho.
Cándida baja del colectivo y hace la cuadra y media que le falta bajo el sol rajante a paso lento. Ya en el trayecto, un cansancio pesado la deja casi tirada en el asiento con sólo las fuerzas suficientes como para mantener los ojos semi abiertos.
Abre la puerta.
Martín a comenzado a cocinar, se da media vuelta sonriente pero al ver el rostro demacrado de su mujer se asusta y deja las verduras en el mesón.
-Me siento mal- acota ella al borde del desmayo.
Él se acerca. Luego un segmento en el tiempo transcurre desmedidamente lento.
Antes de alcanzar las manos de su hombre, se dobla el tobillo y cae.
Todo ocurre de manera pausada.
Martín arquea las cejas y una sombra pasa por arriba de ella. Una neblina oscura, un ente fosco.
La entidad vuelve el rostro y la mira caer, se asombra, extiende un apéndice negro pero pasa de largo y entra en el pecho de Martín.
El hombre se dobla de dolor y cae junto a ella.
Cándida inmediatamente vuelve a sentirse bien, pero lo que acaba de ocurrir la abruma. El tiempo juega de nuevo a un ritmo normal y en la casa resuena el llanto.
Histeria, negación, ambulancias y al final la certeza. Su hombre ha muerto con un paro cardiorespiratorio. ¡Muerto, con su muerte!

Han pasado dos días y las ideas comienzan a tomar forma.
Los recuerdos, los momentos, encuentran encastres justos. ¿Podría ser? ¿Es lo que cree o está enloqueciendo?

Lágrimas... pesar... culpa... ¡odio!

Recuerda el arma y la busca.
Cándida está sentada al borde de la cama apuntándose a la sien.
Estruendo.
Frío, oscuridad.

Por ratos cree que puede abrir los ojos, la entidad está allí, casi humana. Podría reconocer algunas formas. Hay un rostro que la mira de costado. Hay sensaciones, sentimientos.
-Nunca me había pasado- le explica eso.
Las palabras le llegan con distintos tonos, a veces altos, luego bajos, más graves también. Tienen eco. Es como si aquella cosa estuviera hablándole desde la nada.
-No tenias que caer. Yo debía tomarte e irme. ¡Era así de fácil!
No puede formular palabras, quiere responderle pero se ahoga en su propia sangre.
Las imágenes se pierden, deja de verla.
¿Quien es la que se va? ¿Ella o la entidad?
Nada, frío.
Cree que han pasado unos segundos, pero cuando abre los ojos está en la morgue: limpia, cosida y perfectamente congelada.
Se sienta en la cama de metal y la reconoce, está acurrucada en una esquina, llorando.
Le quiere gritar que se la lleve, pero sólo salen sonidos guturales con olor a formol.
La sombra voltea y la mira.
-No se que hacer, estoy imposibilitada de seguir. Me avergüenza mi incompetencia. Con un error de cálculo estúpido he roto la armonía del universo. Dos hembras, me dijeron y me presente con un macho. ¡Qué vergüenza!
La sombra le mira el rostro zombi que cuestiona y le explica.
-Estabas embarazada de una hembrita. No puedo decirte nada mas porque el crío no tenia futuro, estaba marcado que moriría y para mayor vergüenza, no la llevé yo... la mataste vos.
Cándida abre grandes los ojos y se le tira encima. La sombra tiene una entidad corpórea, puede percibirla, tiene peso. Se queda quieta y recibe el ataque furioso. Cándida puede sentir en los dedos, en cada falange, como la destroza.
Le grita emanando olor a formol y en la lucha se descosen los puntos y caen órganos.
Está aturdida, quiere llorar y ya no siente los ojos.
-Hijjja e uta!-logra articular.
La sombra yace en el suelo.
Escucha un ruido y voltea, los otros cuerpos que esperan autopsias y otros ya cosidos se levantan y observan.
Cándida vuelve a mirar la mancha negra en el piso...¿¡Qué fue lo que hizo!?

19 comentarios:

Bee Borjas dijo...

Y ahora cómo me voy a dormir????? Què buena historia Diana! Nunca sè para donde vas! ALUCINANTE! Aplausos!
P/D: Notaste que comentè primera?
Milagro Navideño!!!

MALENA dijo...

Cándida!! Cómo me gusta esa mujer xd!! Me inspira tanto miedo como fuerza!! Nunca se por dde va a salir!!

Re_ídola, Di!! Abrazote!!

escarcha dijo...

Male, Cándida existe!! algun día te cuento la historia de la verdadera Cándida
SALUDOS A LAS DOS, MUJERES HERMOSAS

MALE dijo...

Quéeee?? Entrevista ya!!!! xd!!
(Prométeme q me concederas la exclusiva: Porfi!!)

O eso o te mando a Max dps de un día sin comer..

Patricia dijo...

Este cuento es magnífico, hijo de una idea extraordinaria Diana (por otros comentarios sé que te llamás así, espero no te moleste que te llame por tu nombre)
Te re pasaste, como decimos en Córdoba.
Un beso grande.

escarcha dijo...

Gracias Patricia!!!!
y no me molesta que me digas Diana... asi me llamo po!! (como decimos los santiagueños je)
un abrazo vecina!

escarcha dijo...

Male: hace como 2 años o tal vez más, me fuí a hacer unos trámites en una obra social. Estaba sentada cerca de una ancianita, era muy muy viejita, agachadita.
y alguien le dijo "Doña Cándida es su turno"
como yo veía que la miraban y ella no reaccionaba le toque el hombro y le dije "señora la llaman"
y ella mirandome me dijo "shhh, que si me hago la sorda me traen los papeles hasta aqui"
pero no solo era la picardia de la viejecita si no ¡¡¡¡el rostro!!!!
Ese rostro lleno de arrugas que al sonreir cambió por completo. Tenía unos ojos gatunos, tremendos, una mirada fuertísima. Me impresionó!
luego, cuando se fue caminando despacido con su bastón y riéndose por lo bajo, pensé como habría sido esa Candida de joven y la imaginé feminista, ladrona, asesina, mujer fatal! desde ese encuentro siempre la pongo en mis cuentos!

Anónimo dijo...

Una de las esencias del género del terror es poner al descubierto las imperfecciones de este mundo en que vivimos y que ¡ya quisiéramos armónico y tranquilo! El miedo viene de ahí, de sacarnos de nuestra comodidad, frágil certidumbre e ingenuo letargo cotidiano. Sin dudas, Escarcha, con "¿¡Qué fue lo que hizo!?" lograste (una vez más) un genuino relato de terror, con tus rasgos personales: una mirada decididamente femenina, crudeza sin que falte algún toque emotivo, narración preferentemente vertiginosa, imágenes impactantes ("Le grita emanando olor a formol y en la lucha se descosen los puntos y caen órganos." ¡guau!), ¡Me encantó! (Heraldo)

escarcha dijo...

HERALDO GRACIAS POR TU COMENTARIO, SIEMPRE ES UN TREMENDO HONOR QUE LEAS MIS CUENTOS!!!!

MIMOSA dijo...

Escarcha, una vez más lo hiciste!! Captas toda, toda mi atención y absorbes mis cinco sentidos!
Me llevo algo extraño en las entrañas,..........Oohh!!!!!
Me encanta. Besoooooossssss!!!!

escarcha dijo...

GRACIAS MIMOSA!!!

Musaraña dijo...

Después de todos estos ánimos poco me queda por decir...Quizás que al principio la historia no me convencia mucho, tenia un sabor raro, pero luego me quedé enganchada con un buen sabor de labios.

Sigue asi!

MORGANA dijo...

Eres genial escribiendo estas historias que me atrapan..echaba de menos tu blog y lo seguiré echando,ya que retorno a la oscuridad.
Mil besos.

escarcha dijo...

gracias Musaraña y Morgana por pasar!

Ricardo Miñana dijo...

Escribes muy bien,
es un placer pasar a leerte.
que tengas una feliz semana.
un abrazo.

escarcha dijo...

Gracias Ricardo,
un abrazo

Carlos dijo...

Quita el sueño, heriza el alma... es bueno

Torcuato dijo...

Este relato, escarcha (Diana), podría convertirse en una obra maestra del terror sicológico.
Es muy buena la idea. Y muy dura.
Te felicito.
Un beso.

escarcha dijo...

gracias Torcuato!!!

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